DoorDasher huye hacia una casa en medio de una operación de enforcement de ICE; aumentan las tensiones en Minneapolis–Saint Paul

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Una entrega rutinaria de comida en las Ciudades Gemelas se convirtió en una escena angustiante después de que una conductora de DoorDash, presuntamente perseguida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), corriera hacia la casa de un cliente para evadir su detención, según videos virales y testimonios de testigos.

El incidente, captado en videos de teléfonos celulares y difundido ampliamente en redes sociales, muestra a agentes federales enmascarados siguiendo a la trabajadora de reparto hasta la entrada de una vivienda residencial. Visiblemente asustada, la conductora ingresó a la casa —invitada por los propietarios— donde se encontraba una familia compuesta por una mujer, un hombre y un bebé. Las imágenes muestran a los agentes rodeando la propiedad y aparentemente presionando contra las puertas exteriores.

Vecinos y el propietario de la vivienda relataron posteriormente que la familia se negó a permitir la entrada de los agentes sin una orden judicial válida, solicitando de manera reiterada ver documentación legal antes de abrir la puerta. Según los testimonios, los oficiales parecieron amenazar a los residentes con posibles cargos por “ocultamiento” si no entregaban a la conductora.

En algunos videos, el enfrentamiento se prolonga en una tensa espera frente a la casa, con vecinos que presuntamente llegaron al lugar y el propietario llamando al 911, visiblemente angustiado, mientras la situación se desarrollaba. Tras varios minutos, la conductora finalmente salió de la vivienda y habló brevemente con los agentes, pero no fue detenida, de acuerdo con versiones compartidas en línea.

El episodio ocurre en medio de un aumento más amplio de la aplicación de leyes migratorias federales en las Ciudades Gemelas de Minnesota, donde ICE y otros agentes federales han estado llevando a cabo la llamada Operación Metro Surge, una campaña intensificada de cumplimiento iniciada a principios de este mes. Informes indican que cientos de agentes fueron enviados a la región, lo que ha resultado en miles de arrestos y en un aumento de confrontaciones con residentes locales y observadores de derechos civiles.

Las tensiones en la región se han intensificado especialmente tras la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, el pasado 7 de enero, a manos de un agente de ICE en Minneapolis. Ese tiroteo ha generado protestas generalizadas, un mayor escrutinio local sobre las tácticas federales y críticas por parte de funcionarios municipales y estatales, quienes sostienen que la aplicación agresiva de la ley ha sembrado miedo en las comunidades inmigrantes.

Defensores de las libertades civiles han condenado tanto la operación de cumplimiento en general como incidentes aislados como este, afirmando que familias y trabajadores comunes —incluidas personas que se encuentran legalmente en Estados Unidos— están siendo perturbados por la presencia de agentes armados en momentos cotidianos, como la entrega de una comida.

Hasta el momento, ICE no ha emitido un comunicado oficial que confirme los detalles del incidente de la conductora, la existencia o naturaleza de alguna orden judicial, ni si la persecución estuvo relacionada con presuntas violaciones migratorias. El papel de las autoridades policiales locales en el episodio tampoco ha sido aclarado públicamente.

Mientras la historia continúa desarrollándose, organizadores comunitarios y abogados de derechos civiles están exigiendo mayor transparencia por parte de las autoridades federales sobre sus tácticas y los criterios utilizados para llevar a cabo acciones de cumplimiento en vecindarios residenciales.

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