Washington, (EFE).- La agencia encargada de supervisar al Departamento de Defensa estadounidense investigará el uso de información sensible en un chat en abierto que se produjo en el marco del caso “Signalgate”, episodio que involucró a varios miembros del Gabinete, incluyendo al jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
Steven Stebbins, inspector general interino del Pentágono, ha notificado a Hegseth y al subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, sobre una revisión cuyo objetivo es “determinar en qué medida el secretario de Defensa y demás personal del Departamento de Defensa cumplieron con las políticas y procedimientos del Departamento de Defensa para el uso de una aplicación de mensajería comercial para asuntos oficiales”.
Según el memorando enviado por Stebbins al secretario de Defensa y a su segundo, las pesquisas revisarán también “el cumplimiento de los requisitos de clasificación y conservación de registros”, teniendo en cuenta que en la sala de chat empleada en el caso “Signalgate” se programó el borrado de contenidos, algo que podría vulnerar la legislación en materia de comunicaciones entre empleados federales.
El caso “Signalgate” salió a la luz después de que el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, incluyera, aparentemente por error, al editor jefe de la Revista The Atlantic, Jeffrey Goldberg, a una sala de chat de la aplicación Signal en la que durante cuatro días varios miembros del Gabinete chatearon sobre los preparativos de un ataque militar efectuado en Yemen el pasado 15 de marzo.
Tal y como publicó Goldberg, en el chat el secretario de Defensa, Pete Hegseth, acabó revelando información sensible, incluyendo objetivos, activos militares desplegados y, con dos horas de antelación, el cronograma del ataque sobre rebeldes hutíes, lo que pudo poner en peligro a militares estadounidenses.
La investigación emprendida por Stebbins tiene su origen en una petición del Comité de Servicios Armados del Senado.
El senador que preside dicha comisión, el republicano Roger Wicker, y el que encabeza al grupo demócrata dentro del órgano, Jack Reed, remitieron la semana pasada una carta al inspector general del Pentágono solicitando las pesquisas.