
Austin, (EFE).- El juicio contra uno de los expolicías que acudió entre los primeros al tiroteo en la escuela primaria de Uvalde en 2022, uno de los más mortíferos en la historia de Estados Unidos al dejar 19 menores y dos profesores fallecidos, comenzó este lunes en Texas.
Casi cuatro años después del ataque, que tuvo lugar en mayo del 2022 en la primaria Robb Elementary, el exoficial Adrián Gonzáles, quien trabajaba como agente de policía para la escuela, se enfrentará a un juicio para determinar si es culpable de los múltiples cargos por abandono y por poner en riesgo a un menor de edad.
La selección del jurado comenzó este lunes en Corpus Christi, una ciudad a unos 300 kilómetros al este de Uvalde, hacia donde los abogados de Gonzáles solicitaron que se trasladara el juicio para asegurarse que los miembros del jurado no tuviera una conexión emocional con el tiroteo.
Gonzáles se ha declarado no culpable y de ser condenado se enfrentaría a una pena máxima de más de 55 años de cárcel.
El expolicía formó parte de los más de 400 agentes que acudieron a la primaria para responder al tiroteo pero que esperaron más de una hora para enfrentarse al atacante.
Tanto los familiares de las víctimas como la fiscalía han criticado duramente la respuesta de las fuerzas del orden, asegurando que de haber intervenido antes podrían haberse salvado más vidas.
Hasta ahora, solo Gonzáles y Pete Arredondo, el jefe de la policía de Uvalde, han sido acusados por la fiscalía.
Los juicios penales contra agentes por su actuación en tiroteos masivos son extremadamente poco frecuentes, y Uvalde supone apenas la segunda vez que un policía en EE.UU. ha sido juzgado por presuntamente no actuar a tiempo durante un tiroteo en una escuela.
El único precedente es el juicio en 2018 contra Scot Peterson, oficial de recursos escolares de la escuela Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, Florida, que fue acusado de múltiples cargos de negligencia grave en perjuicio de menores, negligencia culposa y perjurio por no ingresar al edificio para enfrentar al atacante.
La respuesta de la policía al tiroteo en Uvalde provocó una oleada de críticas también por parte de la sociedad civil. Un informe del Departamento de Justicia, publicado en 2024, describió el actuar de los agentes como un “fracaso” y encontró “fallas sistémicas” y falta de liderazgo y acción decisiva.
