São Paulo (EFE).- El senador Flávio Bolsonaro, precandidato en las elecciones presidenciales de Brasil, afirmó este jueves que no habrá interferencias por parte del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en los comicios del próximo octubre.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023), que concedió una entrevista a la televisión Jovem Pan, garantizó que Trump, aliado político de su padre, «no influenciará en las elecciones de Brasil».
El año pasado, Trump aplicó sanciones económicas contra Brasil en respuesta por el juicio que llevó a la condena de Jair Bolsonaro por golpe de Estado, aunque levantó las mismas meses después tras largas negociaciones con el Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
El primogénito de Bolsonaro opinó que los gobernantes extranjeros de tendencia conservadora prefieren que él gane las elecciones frente a Lula y aseguró que, si tiene éxito, aproximará a Brasil de esos países.
Flávio, quien se define como moderado en comparación a su padre, aprovechó la entrevista para acusar a Lula de ser radical, de estar «a favor de grupos terroristas», de ver con simpatía a los grupos criminales y de liderar un proyecto de país comunista.
Críticas de Flávio a Lula
«¿Los ladrones, los violadores y los corruptos que están robando la Seguridad Social a quién van a votar? Van a votar a Lula. ¿Por qué vas a votar como ellos?», preguntó Bolsonaro.
El precandidato del Partido Liberal (PL) viajó en las últimas semanas a Israel, Baréin y Francia en una gira en la que coincidió con líderes de fuerzas de derecha de varios países.
Aprovechó esa gira, según sus palabras, para denunciar la «persecución política» que sufrió su padre al haber sido juzgado «por sus enemigos» en el Tribunal Supremo, que lo condenaron a 27 años de prisión.
Sobre su proyecto de Gobierno, aseguró que será «centrado y equilibrado» y buscará «redirigir a Brasil al camino de la prosperidad».
Adelantó que pretende hacer todas las reformas a su alcance para cortar impuestos, reducir la burocracia y promover un Estado «más ligero».
Todas las encuestas de intención de voto sitúan a Lula como favorito para ganar las elecciones, aunque Bolsonaro ha acortado la distancia en los últimos sondeos.

